Los Moonwatch son relojes icónicos que han marcado la historia de la exploración espacial.
En la historia de la humanidad, solo unas pocas personas han logrado visitar el espacio y, la mayoría, ha llevado importantes relojes en sus muñecas.
El guardatiempo más famoso de la historia espacial fue el usado por el astronauta Buzz Aldrin en la misión Apolo 11, que logró el primer alunizaje en la luna.
Hablamos del Omega Speedmaster Moonwatch Profesional. Estaba diseñado con una caja de 42 mm y un movimiento de cuerda manual (el actual es el Calibre 3861) y escala taquimétrica en el bisel.

La versión moderna está elaborada en el mismo estilo de cuarta generación que realizó los famosos vuelos más allá de la Tierra. Su emblemático diseño contiene todos los detalles característicos, incluida la caja asimétrica de 42 mm en acero noble.
Hubo una pieza que se convirtió en una salida de emergencia. Hablamos del Bulova Lunar Pilot usado por David Scott en la misión Apolo 15, la cuarta misión tripulada en aterrizar en la luna.

La versión clásica tiene una dimensión de 45 mm de diámetro. Su caja está fabricada en acero inoxidable con funciones de cronógrafo y un movimiento de cuarzo de alto rendimiento.
El reloj original de Scott se subastó en 2015 por la cifra récord de 1.625 millones de dólares.
Moonwatch: la modernidad del Artemis II
Los Moonwatch de la actualidad también hacen historia
La misión Artemis II marcó un hito histórico al llevar a cuatro astronautas a las proximidades de la luna por primera vez en más de 50 años.
La tripulación está conformada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
Uno de los relojes es la versión moderna de un icono. Se trata del Omega Speedmaster X-33, un reloj de cuarzo fabricado en titanio y desarrollado especialmente para su uso en el espacio.

Está construido íntegramente en titanio (Grado 2 o 5) para ser ligero y resistente a golpes de hasta 3,500 G. Incluye hasta tres husos horarios, calendario perpetuo, cronógrafos de larga duración y múltiples alarmas.
Reid Wiseman, el comandante de Artemis II, también está claramente inmerso en la tradición de los relojes espaciales a nivel personal. Antes de despegar, lo fotografiaron combinando su traje de vuelo con un Breitling Navitimer Cosmonaute.

A diferencia del Navitimer estándar, su característica distintiva es una esfera de 24 horas, diseñada a petición del astronauta Scott Carpenter para distinguir el día de la noche mientras orbitaba la Tierra en 1962










